Pilar 的个人资料TRÉBOL_AZUL ♣ Perfectame...照片日志列表 工具 帮助

日志


7月13日

Merci, Zidane


NO TE TRAICI0NASTE
POR FLORENCE THOMAS

 


Las palabras del italiano impotente ante la mediocridad de su equipo debieron remover la historia grabada en tu piel.

Zidane: el sol de Marsella calentó tu niñez. Tus padres cruzaron el Mediterráneo cuando todavía era posible, cuando Francia aún tenía sus puertas abiertas ante la mala conciencia colonialista del siglo XX. No fue fácil. Para toda esa generación no hubo integración posible. Solo muchos años después, la escuela republicana intentaría contigo moldear una cierta idea de ciudadanía francesa, una ciudadanía por cierto más retórica que real. Y sin embargo lo lograste.

Claro, en Francia, un buen futbolista árabe o africano será siempre un buen francés y tú lo sabes Y a pesar de todo, de tu formidable ascenso en el arte del fútbol, tu historia personal está inscrita en tu piel y afortunadamente es imborrable. Una publicidad de un triste y repetitivo reality de Caracol nos dice que "uno no nace, se hace", pero tú, Zidane, y todos nosotros probamos día a día que uno sí nace. Como si no hubieras pateado un balón en ese barrio popular de La Castellane, como si no te hubieras enfrentado a puños a tus 14 años por un gol mal cantado, y como si el fútbol no hubiera sido la única manera de salir del gueto.

Porque Zidane, la sociología francesa, encabezada por Pierre Bourdieu, nos mostró que las diferencias entre los individuos están en realidad ligadas a la historia y al escenario familiar. Y a pesar de todo, de tu fama, del dinero, de tu talla de astro siempre renaciente, serás el Zidane de tu infancia, el muchacho que creció a pulso y que luchó con un balón en sus pies como única arma contra la mirada severa de los que te juzgaban por tu origen; y ayer, Zizou, no te traicionaste. O por lo menos, no lo creo.

Más de mil millones de espectadores, tu equipo tan cerca del título, y tú tan cerca de estar coronado como el héroe de ese mundial, en un acto por cierto reprobable para un deportista, nos recordaste la fragilidad de lo humano y lo banal de la fama. Las palabras que escuchaste de ese italiano impotente ante la mediocridad de su equipo debieron remover toda esta historia grabada en tu piel, ese pasado de esfuerzos de tus padres y esa lucha actual de los muchachos de origen árabe que se indignan en sus suburbios por una nación que no cree en ellos. Pero esto, en el fondo, es la historia de mil relatos parecidos a los tuyos, la mayoría de las veces con finales no tan heroicos como los tuyos. Ahí esta Pambelé para recordarlo.

Zidane, jugaste como los dioses y nos alegraste un mundial sobrio y sin grandes emociones ni sorpresas. Nos demostraste que a veces al final de nuestras carreras somos más lucidos y que la experiencia no es un valor despreciable en este mundo que ahora solo venera lo joven. Gracias Zidane, por ti, por tu historia y por tu equipo. Mario Vargas Llosa sostiene que gracias a la inmigración, Europa hoy tiene color. Color de barro, de barrio y de historias de injusticia. Color de una riqueza cultural que no puede sino enriquecer y alegrar a Francia, como nos alegró la selección francesa en la fría Alemania que ni siquiera bailó con Shakira. Y que conste que no rompí mi promesa de no volver a hablar de fútbol. Hoy estoy hablando de fragilidad humana, de historias particulares y de memorias dolorosas que nos confirman magistralmente que uno sí nace y de pronto también se hace, pero que nace, nace.

2月28日

"DESINFORMATIVOS" TELE5

DOCUMENTALES INDIGNANTES EN TELE 5

 

 
La verdad es que la televisión sirve para destruir o construir la imagen  de un país.
 
Es verdad que no se puede tapar la realidad de una nación como Colombia, llena de conflictos internos.
Pero, y las cosas buenas? Acaso no tenemos? Claro, eso no vende...
 
El ministerio de cultura de Colombia ha enviado muchas copias de documentales colombianos donde se muestra su lado bueno,  a  las televisiones europeas. Pero estas nunca las emiten. 
 
 Los documentales que viene mostrando telecinco son dardos envenenados contra una sociedad que lucha por salir adelante, empobrecida por las globalizaciones impuestas por paises poderosos y desarrollados.
 
Para que sirve intentar lavar la cara de un País,  si la mala prensa de cadenas de televisión (no se si a  propósito), se encarga de mostrar lo que no es o de exagerar lo que es , claro siempre es mejor tener un chivo expiatorio, para mi traduce algo asi como: "Si ven? asi no somos nosotros, no se vayan de acá que el resto del mundo da asco, sobre todo Colombia".
 
Sí es una realidad  que hay muchas cosas feas  en nuestro país pero tambien es una realidad que hay adelantos en muchos aspectos y ese es el miedo que tienen acá, ya dieron un documental sobre clinicas de estética en Colombia y Argentina, mostrando a nuestros paises como cloacas y a las clinicas como lugares de mala muerte, ya que muchos europeos van allá  porque el tratamiento es óptimo y les sale mas barato, aparte nos conocen tal cual somos y no como nos quieren mostrar los medios europeos. No pretenderán que se cobre en €€€ en Colombia , no? Alla vivimos en $$$ pesos.
 
No se trata de estar ciegos o ser tontos ante la realidad de nuestro país pero tampoco es bueno apoyar con el silencio.
 
Gracias Tele5, por mirar la paja en el ojo ajeno y no la inmensa viga en el propio...gracias por ayudar a crear una imagen falsa o exagerada de nuestra realidad. También deberían exportar documentales sobre la violencia de género o la violencia escolar, cuidan mucho su imagen pero destruyen la ajena sin compasión.
 
 Luego se quejan de Dan Brown porque en su novela muestra a Sevillla como un a ciudad "tercermundista"....tomen de su propia medicina, verdad que es horrible cuando muestran una mentira haciendola pasar por verdad? Tanto Sevilla como Medellín, son ciudades hermosas y queridas por mucha gente, aunque ambas tengan cosas feas que nadie quiere mostrar.
 

Alcalde de Medellín protesta por la emisión del video 'Escuela de Sicarios' en el Canal Telecinco de España
 
El video presenta una imagen de la ciudad que no corresponde a la realidad. Además revive épocas pasadas de violencia y sicariato que le hacen daño a Medellín. 
 
El alcalde de Medellín, Sergio Fajardo Valderrama, expresó su disgusto y frustración por la emisión, el pasado 15 de febrero, del video 'Escuela de Sicarios' en el canal Telecinco de España.
 
En carta enviada al Consejero Delegado de Televisión de Telecinco, Paolo Vasile, el mandatario local señala que tanto el título, como los personajes y lugares que se presentan en el video están desactualizados y dan referencias imprecisas que no reflejan la situación actual de la ciudad.
 
En la misiva, Sergio Fajardo dice que 'Jamás había visto un video tan sensacionalista y mal intencionado, y, créame, he visto muchos. Las imágenes, los testimonios, la narración son maliciosos y suman para presentar a nuestra ciudad como el peor lugar de la tierra: el más violento, el más corrupto, el más pobre'.
 
Agrega que por un largo periodo, hemos enfrentado acusaciones y todo tipo de comentarios negativos relacionados con Medellín. Hemos tenido que luchar contra la etiqueta de ser la ciudad más violenta del mundo, la ciudad de los carteles y del sicariato. Es cierto que hemos padecido el tema de los sicarios, un fenómeno que ninguno de nosotros quiere que se propague y que vuelva a sembrar miedo en la ciudad. Pero luchamos contra él, y aún lo hacemos como el resto del país.
 
El Alcalde de Medellín es enfático al indicar que no queremos esconder nuestros problemas, pero sí esperamos un enfoque profesional sobre nuestra ciudad de parte de los medios de comunicación. Esperamos que un medio no asuma puntos de vista sin consultar otros y sin investigar en profundidad para encontrar lo que realmente sucede en Medellín, en vez de dejarse llevar por los clichés que recaen sobre nuestra ciudad. Y, sobre todo, esperamos un cubrimiento responsable de un medio, en vez de la emisión de un video que está lleno de datos viejos y referencias imprecisas.
 
En la carta, Fajardo Valderrama hace un recuento de las acciones que adelanta su administración para mejorar las condiciones de vida de los habitantes de la ciudad y que se refleja en la disminución de los índices de homicidios y de criminalidad.

TEXTO COMPLETO DE LA CARTA
Medellín, 17 de febrero de 2006
Señor
PAOLO VASILE
Consejero Delegado Telecinco
Madrid, España
 
Distinguido Señor Vasile:
Con gran frustración hemos visto el video 'Escuela de Sicarios', transmitido por ustedes el pasado 15 de febrero. Desde el título hasta los personajes y los lugares que se retratan en él, están desactualizados y se dan referencias imprecisas que no reflejan la situación actual en Medellín.
Por un largo periodo, hemos enfrentado acusaciones y todo tipo de comentarios negativos relacionados con Medellín. Hemos tenido que luchar contra la etiqueta de ser la ciudad más violenta del mundo, la ciudad de los carteles y del sicariato. Es cierto que hemos padecido el tema de los sicarios, un fenómeno que ninguno de nosotros quiere que se propague y que vuelva a sembrar miedo en la ciudad. Pero luchamos contra él, y aún lo hacemos como el resto del país.
Pero esos tiempos son lejanos, y el video que ustedes ahora retoman y muestran en su país los hace parecer como si hubieran ocurrido hace una semana, lo que perjudica enormemente nuestros esfuerzos e iniciativas de cambio y sitúa a Medellín, de nuevo en la escena mundial, como el lugar más peligroso que existe, lo cual no es cierto.
Jamás había visto un video tan sensacionalista y mal intencionado, y, créame, he visto muchos. Las imágenes, los testimonios, la narración son maliciosos y suman para presentar a nuestra ciudad como el peor lugar de la tierra: el más violento, el más corrupto, el más pobre.
No queremos esconder nuestros problemas, pero sí esperamos un enfoque profesional sobre nuestra ciudad de parte de los medios de comunicación. Esperamos que un medio no asuma puntos de vista sin consultar otros y sin investigar en profundidad para encontrar lo que realmente sucede en Medellín, en vez de dejarse llevar por los clichés que recaen sobre nuestra ciudad. Y, sobre todo, esperamos un cubrimiento responsable de un medio, en vez de la emisión de un video que está lleno de datos viejos y referencias imprecisas.
Usted no alcanza a imaginar cuánto daño nos hace imágenes como estas, especialmente emitidas en un canal tan serio y reconocido como el suyo. Es difícil para mí creer que ustedes publicaron este documental sin tomarse el trabajo de verificar si algo había cambiado en las ciudades desde que fue producido.
Un video como este, daña a miles de personas que trabajan, sueñan y ponen todo su esfuerzo en la creación de nuevas y mejores oportunidades para todos. Daña a una ciudad que tiene que enfrentar un pasado y una referencia mundial que ya no es vigente.
Para su conocimiento, las tasas de violencia han disminuido mucho. Tenemos un índice de homicidios de 34.5 por cada 100 mil habitantes, uno de los más bajos entre las ciudades latinoamericanas. Durante el año pasado tuvimos 778 homicidios, la cifra más baja en los últimos 25 años.
Y, sumado a ello, debemos decir que en Santo Domingo Savio, el barrio mencionado en el video como el más violento de Medellín, los homicidios han disminuido de manera significativa y actualmente se están desarrollando diversos programas de inversión social en la zona (comunas 1 y 2).
Para mencionar sólo algunas iniciativas, estamos trabajando con las escuelas públicas de la zona para mejorar la calidad de la educación mediante una estrategia integrada que incluye mejores profesores, infraestructura, tecnología, nutrición e interacción con la comunidad, entre otras.
De igual forma, el primero (de cuatro) parques biblioteca será construido en Santo Domingo para brindarle a la comunidad un espacio para el encuentro, la investigación y el disfrute. También estamos creando nuevos espacios públicos en la zona -como parques, lugares deportivos, puentes peatonales-, y mejorando los existentes para promover el desarrollo de vecindarios y ambientes abiertos, vivos y pacíficos.
Además de esto, con el Banco de las Oportunidades y la Red de Microcrédito, promovemos la creación de empresas entre la población menos favorecida como una alternativa para mejorar su calidad de vida. Les brindamos préstamos (con la tasa más económica del Mercado), asesoría (para crear empresas sostenibles), capacitación (en técnicas y conocimientos empresariales), y seguimiento continuo.
En 2004, en las comunas 1 y 2, el Banco entregó 1.033 millones de pesos en créditos (US 449.130), con la Red de Microcrédito entregamos 109 millones de pesos (US 41.976), y se entregó a la comunidad el primer Centro de desarrollo zonal empresarial con una inversión de 350 millones de pesos (US 152.174).
Queremos entonces que el mundo nos conozca no sólo por nuestro pasado, sino por los retos que estamos enfrentando, por lo que hemos alcanzado hasta ahora y por las oportunidades que la ciudad ofrece hoy.
Nos unimos a la protesta presentada por la Embajadora Noemí Sanín y también queremos invitarlo a que camine nuestras calles y a que sea testigo de primera mano de nuestra transformación, a que conozca una ciudad llena de escenarios para la paz la inclusión y la convivencia. Venga y comparta con nosotros nuestros sueños.

Cordial saludo,
SERGIO FAJARDO VALDERRAMA
Alcalde de Medellín
Medellín, compromiso de toda la ciudadanía
 
 
12月19日

Latino

 

                                    

 

“Latino
¿Qué significa sentirse un latinoamericano?
 
Desde mi punto de vista, primero que nada, tener conciencia de que las demarcaciones territoriales que dividen a nuestros países son artificiales, ucases políticos impuestos de manera arbitraria en los años coloniales y que los líderes de la emancipación y los gobiernos republicanos en vez de reparar, legitimaron y a veces agravaron, dividiendo y aislando a sociedades en las que el denominador común era mucho más profundo que las diferencias particulares. Esta "balcanización" forzada de América latina, a diferencia de lo que ocurrió en América del Norte, donde las trece colonias se unieron y su unión disparó el despegue de los Estados Unidos, ha sido uno de los factores más conspicuos de nuestro subdesarrollo, pues estimuló los nacionalismos, las guerras y conflictos en que los países latinoamericanos se han desangrado, malgastando ingentes recursos que hubieran podido servir para su modernización y progreso. Sólo en el campo de la cultura la integración latinoamericana ha llegado a ser algo real, impuesto por la experiencia y la necesidad -todos quienes escriben, componen, pintan y realizan cualquier otra tarea creativa descubren que lo que los une es mucho más importante que lo que los separa de los otros latinoamericanos-, en tanto que en los otros dominios, la política y la economía sobre todo, los intentos de unificar acciones gubernativas y mercados se han visto siempre frenados por los reflejos nacionalistas, por desgracia muy enraizados en todo el continente: es la razón por la que todos los organismos concebidos para unir a la región, desde el Pacto Andino hasta Mercosur, nunca han prosperado.

Las fronteras nacionales no señalan las verdaderas diferencias que existen en América latina. Ellas se dan en el seno de cada país y de manera transversal, englobando regiones y grupos de países. Hay una América latina accidentalizada, que habla en español, portugués e inglés (en el Caribe y en Centroamérica) y es católica, protestante, atea o agnóstica, y una América latina indígena que, en países como México, Guatemala, Ecuador, Perú y Bolivia consta de muchos millones de personas, y que conserva instituciones, prácticas y creencias de raíz prehispánica. Pero la América indígena no es homogénea, sino, a su vez, otro archipiélago, y experimenta distintos niveles de modernización. En tanto que algunas lenguas y tradiciones son patrimonio de vastos conglomerados sociales, como el quechua y el aymara, otras, como es el caso de las culturas amazónicas, sobreviven en comunidades pequeñas, a veces de apenas un puñado de familias.

El mestizaje, por fortuna, está muy extendido y tiende puentes, acerca y va fundiendo a estos dos mundos. En algunos países, como en México, ha integrado cultural y racialmente a la mayoría de la sociedad -es tal vez el único logro de la revolución mexicana-, dejando convertidas en minorías a aquellos dos extremos étnicos. Esta integración, por cierto, es mucho menos dinámica en el resto del continente, pero continúa ocurriendo y, a la larga, terminará por prevalecer, dando a América latina el perfil distintivo de un continente mestizo.Aunque, esperemos, sin uniformarla totalmente y privarla de matices, algo que no parece posible, ni deseable en el siglo de la globalización y la interdependencia entre naciones. Lo indispensable es que, más pronto que tarde, gracias a la democracia -la libertad y la legalidad conjugadas- todos los latinoamericanos, con prescindencia de raza, lengua, religión y cultura, sean iguales ante la ley, disfruten de los mismos derechos y oportunidades y coexistan en la diversidad sin verse discriminados ni excluidos. América latina no puede renunciar a esa diversidad multicultural que hace de ella un prototipo del mundo.

Sigo fiel al compromiso con América latina que contraje en París, pronto hará medio siglo. Cualquiera que eche una ojeada a lo que llevo escrito comprobará que, a lo largo del tiempo, aunque mis opiniones literarias y mis juicios políticos y mis entusiasmos y críticas hayan cambiado muchas veces de blanco y de contenido -todas las veces que la mudable realidad me lo exigía-, mi interés, mi curiosidad y también mi pasión por el mundo en que nací, complejo, trágico y formidable, de inmensa vitalidad y de sufrimiento y penalidades indecibles, en el que las formas más refinadas de la civilización se mezclan con las de la peor barbarie, se han conservado intactos hasta hoy.

Feroces diatribas

Una de las obsesiones recurrentes de la cultura latinoamericana ha sido definir su identidad. A mi juicio, se trata de una pretensión inútil, peligrosa e imposible, pues la identidad es algo que tienen los individuos y de la que carecen las colectividades, una vez que superan los condicionamientos tribales. Pero, al igual que en otras partes del mundo, esta manía por determinar la especificidad histórico-social o metafísica de un conjunto gregario ha hecho correr océanos de tinta en América latina y generado feroces diatribas e interminables polémicas. La más célebre y prolongada de todas, aquella que enfrentó a hispanistas, para quienes la verdadera historia de América latina comenzó con la llegada de españoles y portugueses y el engranaje del continente con el mundo occidental, e indigenistas, para quienes la genuina y profunda realidad de América está en las civilizaciones prehispánicas y en sus descendientes, los pueblos indígenas, y no en los herederos contemporáneos de los conquistadores, que todavía hoy marginan y explotan a aquéllos.

Aunque apagada por largos períodos, esta visión esquizofrénica y racista de lo que es América latina nunca ha desaparecido del todo. De tiempo en tiempo, reflota, en el campo político, porque, como todas las simplificaciones maniqueas, permite a los demagogos agitar las pasiones colectivas y dar respuestas superficiales y esquemáticas a problemas complejos. En verdad América latina es a la vez española, portuguesa, india, africana y varias realidades más. Cualquier empeño por fijar una identidad única a América latina tiene el inconveniente de practicar una cirugía discriminatoria que excluye y abole a millones de latinoamericanos y a muchas formas y manifestaciones de su frondosa variedad cultural. La riqueza de América latina está en ser tantas cosas a la vez que hacen de ella un microcosmos en el que cohabitan casi todas las razas y culturas del mundo. A cinco siglos de la llegada de los europeos a sus playas, cordilleras y selvas, los latinoamericanos de origen español, portugués, italiano, alemán, chino o japonés, son tan oriundos del continente como los que tienen sus antecesores en los antiguos aztecas, toltecas, mayas, quechuas, aymaras o caribes. Y la marca que han dejado los africanos en el continente, en el que llevan también cinco siglos, está presente por doquier: en los tipos humanos, en el habla, en la música, en la comida y hasta en ciertas maneras de practicar la religión. No es exagerado decir que no hay tradición, cultura, lengua y raza que no haya aportado algo a ese fosforescente vórtice de mezclas y alianzas que se da en todos los órdenes de la vida en América latina. Esta amalgama es su mejor patrimonio. Ser un continente que carece de una identidad porque las tiene todas. Y porque sigue transformándose cada día.

La riqueza cultural

Aunque no suele abordarse de manera explícita, un asunto merodea por todos los vericuetos de la cultura latinoamericana: la abismal contradicción que existe entre su realidad social y política y su producción literaria y artística. El mismo continente que, por sus astronómicas diferencias de ingreso entre pobres y ricos, sus niveles de marginación, desempleo y pobreza, por la corrupción que socava sus instituciones, por sus gobiernos dictatoriales y populistas, por los niveles de analfabetismo y de escolaridad, sus índices de criminalidad y narcotráfico y el éxodo de sus pobladores, es la encarnación misma del subdesarrollo, detenta un alto coeficiente de originalidad literaria y artística. En el campo de la cultura sólo se puede hablar de subdesarrollo en América latina en su vertiente sociológica: la pequeñez del mercado cultural, lo poco que se lee, el ámbito restringido de las actividades artísticas. Pero, en lo tocante a la producción, ni sus escritores, ni sus cineastas, ni sus pintores, ni sus músicos (que hacen bailar al mundo entero) podrían ser llamados subdesarrollados. En sus mejores exponentes, el arte y la literatura latinoamericanos han dejado atrás hace tiempo lo pintoresco y lo folclórico y alcanzado unos niveles de elaboración y de originalidad que les garantizan una audiencia universal.

¿Cómo explicar esta paradoja? Por los grandes contrastes de la realidad de América latina, donde no sólo conviven todas las geografías, las etnias, las religiones y las costumbres, sino también todas las épocas históricas, como lo mostró Alejo Carpentier en "Los pasos perdidos", ese viaje novelesco en el espacio de la urbe industrial más moderna a la vida rural más primitiva que es a la vez un viaje en el tiempo. En tanto que las elites culturales se modernizaban y abrían al mundo y se renovaban gracias a un cotejo constante con los grandes centros de pensamiento y creación cultural de la vida contemporánea, la vida política, con muy pocas excepciones, permanecía anclada en un pasado autoritario de caudillos y camarillas que ejercitaban el despotismo, saqueaban los recursos públicos, y mantenían la vida económica congelada en el feudalismo y el mercantilismo. Un divorcio monstruoso se produjo: en tanto que los pequeños reductos de la vida cultural -mínimos espacios de libertad librados a su suerte por un poder político generalmente primario y desdeñoso de la cultura- se hallaban en contracto con la modernidad y evolucionaban y salían de ellos escritores y artistas de alto nivel, el resto de la sociedad permanecía poco menos que inmovilizada en un anacronismo autodestructor. Es verdad que en los últimos tiempos han mejorado algo las cosas, pues hay ahora en América latina una gran mayoría de gobiernos democráticos. Pero algunos de ellos se tambalean por su incapacidad para satisfacer las demandas sociales y por la corrupción que los corroe, y el continente tiene todavía, como recuerdo emblemático de su pasado, la dictadura más longeva del mundo: la de Fidel Castro (46 años en el poder). Y, en Venezuela, el populismo resucita con fuerza torrencial.

No se puede entender América latina sin salir de ella y observarla con los ojos y, también, los mitos y estereotipos que se han elaborado sobre ella en el extranjero, porque esa dimensión mítica es inseparable de la realidad histórica de una comunidad y, asimismo, porque muchos de esos mitos y estereotipos América latina los ha hecho suyos y metabolizado, empeñándose a menudo en ser lo que, por razones ideológicas y folclóricas, muchos europeos y norteamericanos decían que era y querían que fuera, empezando por el cronista colonial Antonio León Pinelo, quien "demostró" que en la Amazonia se encontraba el Paraíso Terrenal y terminando con mi amigo Regis Debray, que en los años sesenta detectó en América latina un nuevo modelo para hacer la revolución y cambiar la historia y que, no hace mucho, sentenció que las proclamas del subcomandante Marcos, el enmascarado de Chiapas, era la mejor prosa de la lengua española. Muchos pensadores y escritores como ellos, sin ser latinoamericanos, han tenido una influencia relevante en la vida cultural y política del continente y, como premio o castigo, merecerían serlo.

Entre esas influencias ha prevalecido, en buena parte de la historia latinoamericana, la cultura europea, principalmente francesa. Desde los tiempos de la independencia, en que las ideas de los enciclopedistas y los doctrinarios de la Revolución dejaron una huella fundamental en los ideales de la emancipación, y pasando por el positivismo, que marcó el quehacer intelectual y cívico de un confín a otro de la región pero, sobre todo, a Brasil y México, hasta hace relativamente poco tiempo los modelos estéticos, las ideologías, los valores filosóficos, los temas y prioridades del debate intelectual en América latina han seguido muy de cerca lo que ocurría en Europa. Y, a menudo, lo que llegaba hasta nosotros de otras culturas lo hacía a través de las traducciones, las modas y las interpretaciones europeas. Eso ha cambiado en nuestro tiempo, con la ramificación de centros culturales y la desaparición de las fronteras, pero, hasta mi generación por lo menos, la vida artística y cultural de América latina sería incomprensible sin la fecundación occidental.

Esto me lleva a formular otra interrogación que ha sido objeto también de apasionadas querellas (y lo sigue siendo todavía): ¿forma parte América latina de Occidente, culturalmente hablando, o es algo esencialmente distinto, como lo serían China, la India o Japón? A mí la respuesta me parece obvia -sí, América latina es una prolongación ultramarina de Occidente que, naturalmente, ha adquirido considerables matices y diferencias propias, las que, sin emanciparla del tronco común, le dan cierta singularidad- pero ésta es una opinión lejos de ser compartida por todos los latinoamericanos. A menudo es rebatida con el argumento de que si fuera así América latina carecería de voz propia y sería apenas, en su cultura y en su arte, un epígono colonial.

Quienes piensan así son, a veces sin advertirlo, nacionalistas convencidos de que cada pueblo o nación tiene una configuración anímica y metafísica propia, de la que su cultura es la expresión. Ya he dicho que, culturalmente hablando, América latina es tantas cosas disímiles que sólo fragmentándola y excluyendo buena parte de esos fragmentos que componen su realidad, se podría determinar un único rasgo específico para el continente que, desde la llegada a sus playas de las tres carabelas de Colón, articuló su historia con la del resto del mundo. En verdad, lo diverso que es su condición característica es, en buena parte, consecuencia de las fuentes occidentales que la nutren. Por eso los latinoamericanos se expresan sobre todo en español, inglés, portugués y francés. Por eso son católicos, protestantes, ateos o agnósticos. Y los que son ateos o agnósticos los son a la manera que aprendieron de Occidente, igual que sus reaccionarios y sus revolucionarios, y sus demócratas y sus liberales. Ahora bien, en sus momentos más creativos, los latinoamericanos no fueron nunca un mero "calco y copia" de lo que tomaban de la cultural occidental. La frase es de José Carlos Mariátegui, uno de los escasísimos marxistas latinoamericanos que, en efecto, no se limitó a repetir como un ventrílocuo a los marxistas occidentales europeos en cuyas páginas se formó, sino que utilizó aquellas lecciones para hacer un análisis propio, original, aunque no siempre acertado, de la problemática social y económica de su país, el Perú. [...]

Un fenómeno curioso es que quienes más se han empeñado en alejar a América latina de Occidente hayan sido aquellos escritores, pensadores o políticos occidentales que, hastiados o decepcionados de su propia cultura, salen en busca de otras que, creen o se empeñan en creer, pueden satisfacer mejor sus apetitos de exotismo, primitivismo, magia, irracionalidad y de la inocencia del buen salvaje rousseauniano, y han hecho de América latina la meta de sus utopías. Esto ha dado a veces excelentes frutos literarios, como las novelas latinoamericanas de Joseph Conrad, D. H. Lawrence y Malcolm Lowry, aunque, por lo general, catastróficas confusiones políticas. Como las de aquellos amantes de cataclismos para los que América latina no parece tener otra razón de ser que servir de escenario a las fantasías guerrilleras románticas que el espacio europeo, con sus aburridas democracias, ya no tolera en su seno. Lo más grave, tal vez, es que América latina a menudo se ha esforzado en representar aquellas ficciones que inventaban para ella europeos como Antonio León Pinelo que, incapaz de encontrarlo en Europa, decidió que el Paraíso Terrenal se encontraba en el corazón de la Amazonía y que el Arca de Noé se había salvado del Diluvio flotando en la aguas verdosas del río de las Amazonas.

¿No es ésta una prueba de que el famoso "realismo mágico" que para muchos es la marca más indeleble de la literatura latinoamericana, es nada más que una expresión literaria de aquella vieja costumbre europea de volcar sobre el nuevo continente sus más audaces anhelos y, a veces, también sus pesadillas?

Sin caudillos

Quien les habla se ha sentido siempre en Europa como en su casa, ni más ni menos que en América latina. Naturalmente que no me identifico con todo lo que contiene la tradición occidental porque, no lo olvidemos, también son productos occidentales cosas tan aberrantes y repelentes como el antisemitismo, el nacionalismo, el fascismo y el comunismo. La tradición occidental que he hecho mía es la de la cultura democrática, la de la legalidad, la de la racionalidad, la tolerancia y la libertad. Y su riquísimo patrimonio literario, filosófico y artístico.

Pero me ocurre algo idéntico con América latina. Aunque mis raíces estén bien hundidas en su suelo, rechazo con todas mis fuerzas la barbarie que representan los caudillos militares y las dictaduras de los hombres fuertes -todas, sin excepción, de derecha o de izquierda-, el estúpido machismo, el nacionalismo, que es la gran cortina de humo tras la cual los gobiernos justifican el armamentismo y los cuantiosos robos que permite, así como la visión patriotera y provinciana de la cultura y la política, que es como la contracarátula del nacionalismo, y la mejor receta para no salir nunca del subdesarrollo. Pero América latina no es sólo eso, ni mucho menos. Es, asimismo, un mundo lleno de energía y creatividad, más fecundo y exaltante que la imagen que ofrecen de él sus elites políticas, y que, en las artes y en las letras, sobre todo, ha podido salvar las limitaciones del tercermundismo y alcanzar una ciudadanía universal.

En esos órdenes en que un europeo y un latinoamericano se entienden y coinciden, ambos expresan lo mejor que ha dado al mundo la cultura de occidente. Quizás no esté de más recordarlo en la universidad que lleva el nombre del Barón de Humboldt, uno de los europeos que más hizo por presentar al viejo y al nuevo mundo como el anverso y el reverso de una misma civilización.

Por Mario Vargas Llosa 
 

 

 

 

  

 Amigos escritores: Colombia para la literatura es un país fantástico, no hay otro igual. En medio de su dolor y su tragedia Colombia es alucinante, deslumbrante, única. Por ello existo, por ella soy escritor. Porque Colombia con sus ambiciones, con sus ilusiones, con sus sueños, con sus locuras, con sus desmesuras me encendió el alma y me empujó a escribir. Ella prendió en mí la chispa, y cuando me fui, la chispa se vino conmigo encendida y me ha acompañado a todas partes, adonde he ido. Por eso yo no necesito inventar pueblos ficticios, y así pongo siempre en todo lo que escribo, siempre, siempre, siempre: «Bogotá», «Colombia», «Medellín». ¡Cómo no la voy a querer si por ella yo soy yo y no un coco vacío! ¡Qué aburrición nacer en Suiza! ¡Qué bueno que nací aquí!    
 
Fernando Vallejo- El monstruo bicéfalo.
9月4日

New Orleans

Réquiem por Nueva Orleans

 Downtown New Orleans

JOSE CABALEIRO El Nuevo Herald .

Esta vez no hay música en el entierro. El jazz está de luto. Sumergida ahora en una horrible hecatombe, es fácil olvidar que la metrópoli es la madre de la verdadera música americana y de genios que la llevaron por el mundo entero, como el trompetista y cantante Louis Armstrong; que la urbe sureña es también una lección de arquitectura en su Garden District y el Vieux Carré, así como una fuente internacional de antigüedades en su célebre Royal Street.

 Conocida por los eufemismos Crescent City y Big Easy, por la actitud relajada y hedonista de sus habitantes ante la vida, Nueva Orleans destila un sabor único por su existencia casi caribeña y por su mundialmente famoso carnaval, Mardi Gras. De ahí que por su historia, su geografía y su gente, la ciudad ocupe un sitio excepcional en la cultura de Estados Unidos. Detener su vida, como lo ha hecho Katrina, la terrible, no es sólo una pérdida para los lugareños, sino para el resto del país también.

 La imagen “http://www.choiceshirts.com/images/A1/03/A10317A-lg.jpg” no puede mostrarse porque contiene errores.

A grandes rasgos: fundada en 1718, la ciudad rodó de mano en mano, entre los siglos XVIII y XIX, de Francia a España a Inglaterra, para finalmente parar en manos de Estados Unidos. Luego, alemanes e irlandeses también pusieron su grano de arena.

 ''Nueva Orleans es la amalgama de amalgamas. Todas las diferentes culturas centenarias que la conforman se fundieron para producir una nueva'', indicó Anthony Barthelemy, un profesor de inglés y experto en estudios americanos en la Universidad de Miami.

Pero el más fértil aporte fue sin duda el de los africanos traídos al Nuevo Mundo como esclavos. De ellos surgió la carta de presentación cultural de Estados Unidos ante el mundo: el jazz. ''Nueva Orleans es la cuna de la música nacional. La inmigración africana es netamente portuaria, y el puerto de Nueva Orleans fue la cuna del jazz, la música autóctona y genuina de este país'', dijo el promotor musical Nat Chediak. ''Me aterra pensar en el lastre que pueda dejar este fenómeno en una sociedad como la de Nueva Orleans, que es un baluarte de la cultura de este país'', agregó Chediak, autor del Diccionario de Jazz Latino.

La ciudad fue un caldo de cultivo para músicos como Armstrong, de fama internacional; Ferdinand ''Jelly Roll'' Morton, el primer compositor y pianista de jazz; la dinastía Marsalis --Ellis, Wynford y Branford--, y el pianista-cantante Harry Connick, entre otros. Por otra parte, es hogar del pionero del rocanrol Fats Domino, quien esta semana, por el caos del huracán, estuvo perdido unas horas. Toda la revolución musical que significó el jazz sucedía en lugares de enorme valor histórico como Preservation Hall, y básicamente en cualquier parte del Vieux Carré, en cualquier momento del día o la noche.

El jazz siempre ha flotado entre la ciudad. ''Aparte del jazz, es difícil imaginarse la cocina estadounidense sin la cocina de Nueva Orleans [pescado ennegrecido, gumbo, jambalaya], y es difícil imaginar la literatura [nacional] sin su aporte...'', adujo Barthelemy, quien es oriundo de la urbe. Los escritores relacionados con Crescent City han dejado una impronta que ha desbordado sus cauces: William Faulkner, un titán de las letras americanas; Tennessee Williams, quien dio rostros a la poesía y la neurosis moderna en el teatro, y Truman Capote, un innovador que borró las fronteras entre ficción y realidad en la novela americana, entre otros.

 ''Nueva Orleans desalmidonó el puritanismo americano... es la heterodoxia en su mejor momento'', definió Barthelemy. Además de ese espíritu rebelde altamente creativo, los valores arquitectónico de la urbe sureña son muchos.

 No obstante, para Nathaniel Belcher, un vicedecano y profesor de la facultad de arquitectura de la Universidad Internacional de la Florida, hay algo más importante a su modo de ver. ''Lo más impresionante es la techumbre que forman sus árboles, el verdeante paisaje en calles como St. Charles, Carollton, el Garden District'', señaló Belcher. ''La ciudad en sí es una de las más importantes colecciones en los Estados Unidos. Ha sufrido algo de renovación urbana, pero permanece mayormente intacta'', explicó el arquitecto, quien también residió allí. En el Vieux Carré, también conocido como French Quarter, se levanta toda una barriada al estilo francés del XVIII; en el Garden District, hay casas al estilo renacimiento griego, a la manera italiana y de diseño victoriano.

''Nueva Orleans es un estilo de vida mucho más lento [que el de Miami], el movimiento de la ciudad es más sosegado, más de caballo y quitrín, una especie de ciudad de otro mundo...'', describió Belcher. Esa arquitectura no es un cascarón hueco. Por siglos, la metrópoli, poseedora de uno de los puertos más activos del país, ha sido un almacén de artes decorativas y de artes plásticas, tanto europeas como americanas.

 Esto la ha convertido en un foco internacional del negocio de antigüedades del mas alto nivel, sobre todo en Royal Street. ''Nueva Orleans ha sido la capital de las antigüedades en el sur de los Estados Unidos por muchos años. El calibre de las pinturas y los muebles de los siglos XVIII y XIX que atesoran sus anticuarios es comparable a los que he admirado en París'', dijo Ignacio Granda, de Alhambra Antiques, en Coral Gables.

 La ciudad con unos 485,000 habitantes tiene 196 tiendas de antiques, según las Páginas Amarillas. Las pérdidas por inundación, viento y saqueo, según Granda y otros expertos, deben ser multimillonarias e irrecuperables. En comparación, la ciudad de Nueva York con 882 dealers de antigüedades tiene aproximadamente cuatro veces más establecimientos, pero su población, más de 8 millones, es casi 17 veces la de Nueva Orleans.

Pero la Big Easy sabe divertirse también. Cuando se habla de carnaval en América, sólo dos vienen inmediatamente a la mente: el de Río de Janeiro y Mardi Gras. ''[El Mardi Gras] Es una celebración de la vida como comprensión de la muerte, la dialéctica primaria de la existencia humana: vida y muerte'', expresó el profesor Barthelemy. Miles de diferentes partes del globo acuden a su famosa Bourbon St., donde desde los balcones del segundo piso los juerguistas lanzan collares a los que están abajo y la parranda dura las 24 horas del día durante muchos días.

Pero siguiendo la libertad que ofrece la idiosincrasia de la ciudad, ''cada cual tiene la libertad de interpretarlo a su manera. Si alguien quiere emborracharse, lo puede hacer; si quiere bailar desnudo, también'', agregó Barthelemy. A pesar de la incomparable tragedia que vive la ciudad, ese espíritu irreverente de sus habitantes, exigente por debajo de su laissez faire, puede ser la clave para su renacimiento. ''Nueva Orleans va a resucitar, va a volver'', dijo Belcher sin vacilar.

 El reportero de El Nuevo Herald José Antonio Evora contribuyó a esta información. jcabaleiro@herald.com

  Panorámica de Nueva Orleans después de la inundación
Foto: AP

La imagen “http://webpages.charter.net/edweingart1/efwdigital/New%20Orleans%20Style.jpg” no puede mostrarse porque contiene errores.

 

Click here to find out more!

 

 

 

 


 
6月24日

La angustia de vivir expatriada

Por:Leszli Kalli  
 
 
Mi nombre es Leszli Kalli, conocida como la niña que duró secuestrada 373 días por el ELN en la toma del avión de Avianca. La que publicó los diarios sobre el cautiverio. La que tenía un báculo en el que marcaba todos los días de permanencia en la selva. Hoy vivo expatriada. Pongo punto después de expatriada y me quedo pensando en dos palabras mayores, dos palabras que encierran dolor: secuestro y expatriación. Son negativas, oscuras, y yo, con 24 años, ya las conozco, como se conoce a una madre, como se conoce a un hijo o a una hermana. Me tocó conocerlas.


Vivir lejos de Colombia, y no tener la posibilidad concreta de volver, genera una especie única de angustia. Una que nos pone en la situación de extrañar cosas que para los que viven en Colombia son cotidianas, quizás intrascendentes y hasta molestas, pero para nosotros terminan adquiriendo un carácter casi sagrado. Hablo, por ejemplo, de la angustia de no escuchar nunca el ruido de pitos en la calle. Hace dos años y medio vivo fuera de Colombia y no he oído un solo pito. Aquí nadie pita y este silencio mata. Me mortifica, incluso, no oír nunca el madrazo de algún conductor cuando otro para a media calle para comprar cigarrillos. Uno termina extrañando las cosas "sueltas": un cigarrillo pagado con monedas, un par de chicles, un solo paquete de frunas o un café o aromática de mil pesos en la séptima. Me angustia descubrir que no puedo ir a plazas donde venden ropa barata y en las que vale el regateo con el vendedor, y hay gangazos y ofertas. Aquí no hay dónde encontrar a un tipo que, en diez minutos, nos venda un perro de $300.000 en $30.000, haciéndonos creer que hicimos el negocio del siglo.


No hay tranquilidad, por pacífico que parezca el sitio en que vivimos lejos de Colombia, si uno no puede pararse a curiosear el trabajo de un pintor callejero que trabaja el carboncillo. No se alcanzan a imaginar el dolor que produce no recibir piropos o siquiera ser objeto de una mirada; la angustia de arreglarse horas para que nadie se atreva a decir algo. Todo hace falta: la vendedora imprudente que le dice a uno "usted se está engordando" o "se toma la sopita, ¿no?", el extraño que en una fila propone charla y termina opinando sobre lo que debemos o lo que no debemos hacer.

Donde vivo, uno puede salir con un zapato en la cabeza y nadie, nadie, va a decir nada. Hice la prueba: el otro día me fui con el pantalón de la pijama (ositos durmiendo en nubes) para el college y no hubo quien lo notara. Aquí cada cual está en lo suyo y allá en Colombia todos estamos en lo de cada cual.

Ese es mi orden en medio del caos, esa es la belleza que yo tanto extraño. Aquí todo es uniforme, todo es milimétricamente perfecto. En Colombia, todos resaltamos y somos parte activa de un paisaje que es perfecto, porque no es perfecto.
Me angustia no ver nunca la cara inconfundible de la gente colombiana, esa gente que vive feliz, que ríe, que está contenta a pesar de tantos problemas. Gente que mira directo a los ojos, con mezcla de malicia y dulzura, que quiere saber todo y sabe de todo así no sepa nada. Aquí la gente camina como colgada de hilos invisibles que no manipula Dios sino una rutina gris. He cambiado a la capital del ruido por la capital del frío y el silencio. Y duele.

¿Que tengo una nueva oportunidad de vivir?, ¿que estoy más segura aquí que en Colombia?, ¿que estar aquí es un regalo de Dios para seguir viviendo? No, esto no es un regalo: aquí los árboles son esqueletos, al suelo lo tapa la nieve y hay siempre un viento helado de veinte grados bajo cero que, como una aguja, llega hasta los huesos. Me toca hacer el ejercicio engañoso de echarle la culpa de todo a este clima espantoso.

Esa es mi angustia, saber que no pertenezco a este lugar, y que no puedo estar en el que pertenezco. Y sentir que el único pedacito que tengo de Colombia se resume en un lacito tricolor atado en la muñeca, porque el tiempo y la distancia están en el medio  y dejan solamente abierta la puerta del recuerdo, en donde me encierro cuando la angustia me toma por asalto; cuando siento con más fuerza ese hueco que se abrió paso en medio del pecho cuando tenía 21 años y supe que tenía que dejar el país. El que trato de llenar lo más pronto posible, que se "cura" con uno de esos abrazos que dan seguridad, un abrazo de "todo va a estar bien", como los que nos daban los papás cuando éramos chiquitos.

Y, sin embargo, el tiempo pasa y ese abrazo no llega. Dos años y medio y este dolor sigue intacto. Hoy sé dónde lo curo: hoy sé que solo desa-parecerá cuando despierte abrazada bajo el cielo colombiano.


 tomado de la revista Soho

 
Patty T€ QU!€RO ÇOLOM&!@  
 

 

5月27日

Trata de PELOS COMO ESCARPIAS

Cita

PELOS COMO ESCARPIAS

No he podido evitar  que mi piel se erizara al oirlo. Han descubierto una red de pedofilos que violaban bebes y luego distribuian las imagenes por internet.¿ A que grado de brutalidad y degradacion puede llegar el ser humano para hacer semejante monstruosidad?. Deberia dejar de sorprenderme visto como esta el panorama pero no puedo ni quiero,eso significaria convertirme en un ser de hielo al que todo le da igual y eso nunca puede ser, seria  igual que ellos si no me afectara el dolor y el sufrimiento,seria otro monstruo mas de este planeta llamado tierra y creo que monstruos nos sobran y mucho.

Dentro de lo poco que puedo hacer escribir este post es una ventana abierta para quien quiera leerlo y asi hacer una denuncia dentro de mis limitaciones y decir que cosas como estas me ponen los pelos como escarpias y que duelen mucho, espero te duela igual que a mi .

Yo tambien me uno a la denuncia de, la mirada de Hiroe.

No hay derecho, hasta donde puede llegar la depravación humana?

5月22日

Justo Gallego y su Catedral


Justo Gallego Martínez (nacido en 1932) es un ex-monje trapense español que ha estado construyendo su propia catedral en el pueblo de Mejorada del Campo.

De joven, Gallego Martínez se unió a un monasterio trapense pero se vió obligado a abandonar en 1961 cuando contrajo tuberculosis.

Empezó a construir su catedral en unos terrenos que había heredado de sus padres, sin el respaldo de la iglesia y sin los pertinentes permisos de edificación. Justo dice que su catedral se la dedica a «Nuestra señora del Pilar, Madre de Dios». Su cúpula tiene 40 metros de alto. Lo ha hecho casi todo solo, con algo de ayuda de sus seis sobrinos o de algún eventual voluntario. En ocasiones ha contratado los servicios de un especialista con su propio dinero. Financia su trabajo alquilando o vendiendo la granja que heredó y con donaciones que recibe de cuando en cuando.

La mayor parte de los materiales de construcción que utiliza son reciclados. Usa tanto objetos de la vida diaria como materiales desechados de las constructoras y de una fabrica de ladrillos cercana. Las columnas las ha moldeado con bidones de gasolina viejos.

Su obra le llevó a protagonizar en 2005 un anuncio publicitario de televisión para una conocida marca de refrescos.

Actualmente Gallego vive con su hermana cerca de su catedral.

Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Justo_Gallego"

cupula.jpg

5月19日

piano man

[foto de la noticia]

Un hombre de unos 30 años de edad que parece haber perdido la memoria, sólo se expresa mediante el piano. No habla y no se sabe quién es. Está internado desde hace un mes en una clínica de Londres, donde el personal lo llama piano man.

El joven fue encontrado por la policía en la isla Sheppey el pasado mes de abril, asegura hoy el diario londinense The Guardian, que decidió publicar su historia para ayudar a que alguien lo reconozca.

Cuando fue hallado caminaba por la orilla del mar con su ropa -vestía de traje y corbata- completamente mojada. Los policías intentaron averiguar su identidad, pero el hombre no llevaba documentación y no contestaba a las preguntas de los agentes.

Fue llevado de urgencia al Hospital Marino de Medway, donde los médicos lo encontraron en buen estado físico, pero no mental, pues no reaccionaba a ningún estímulo. Después de unos días, un médico decidió darle un papel y un lápiz para analizar su reacción y el joven dibujó un piano de cola. Entusiasmado, el doctor lo acompañó a un cuarto donde hay piano y él comenzó a tocar el instrumento.

Al cabo de unos días fue trasladado al hospital psiquiátrico de Dartford, donde tiene la posibilidad de tocar cuando quiere. "Toca divinamente y todo el mundo disfruta de su música. Pero no sabemos nada sobre él, dado que continua sin hablar", ha declarado el director del departamento psiquiátrico del hospital.

Los médicos han reconocido que, a pesar de los signos de estrés que presenta, cuando piano man empieza a tocar se ve relajado.

Los empleados del centro sanitario cuentan que se sienta delante del piano y toca durante horas sin descanso. A menudo interpreta 'El lago de los cines' de Tchaikovsky u otras melodías desconocidas que probablemente ha compuesto él y que han sido comparadas con las del italiano Ludovico Einauidi.

Foto

Si alguien reconoce a Piano Man en esta foto, puede ponerse en contacto con steven.morris@guardian.co.uk, o bien dirigirse al último de los links que siguen. ¿Quién carajos eres, hermano, de dónde vienes? ¿Qué te hicimos? ¿Quién o qué sembró en tu espíritu ese silencio tan doloroso para todos? ¿A quién apunta tu mirada amarga? ¿De qué región florida de tu conciencia brota el sonido portentoso que le dictas al piano? ¿Qué debemos hacer para encontrarte dentro de tu cuerpo sin nombre?

http://www.guardian.co.uk/uk_news/story/0,,1484698,00.html

http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_4551000/4551507.stm

http://www.elmundo.es/elmundo/escorpion.html

http://nmph.underwired.com/unidentified_persons.php

http://www.elmundo.es/elmundo/2005/05/17/sociedad/1116322729.html

http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_4555000/4555965.stm

4月26日

Venden El Beso, de Robert Doisneau

LaTercera / Cultura La foto fue subastada en US$ 200 mil por su protagonista femenina, quien reveló que era una escena posada  

Foto Portada

55 años despues. Francoise Bornet, que hoy tiene 75 años, muestra la famosa instantánea que protagonizó, tomada por el fotógrafo Robert Doisneau en 1950.

Uno de los originales de El Beso, la instantánea de una pareja besándose ante el Ayuntamiento de París que Robert Doisneau captó en 1950, fue vendida ayer a un coleccionista suizo en 155 mil euros (200.000 dólares). La cifra supera la mayor cotización alcanzada por una pieza del autor, que ascendió en su minuto a sólo 14.000 dólares.

La subasta fue encargada por la propietaria del cotizado original, quien además fue su protagonista femenina, la entonces estudiante de teatro Francoise Bornet (en la imagen), quien posó junto con su novio de la época, Jacques Carteaud.

Su historia de amor duró tan sólo unos meses, pero quedó inmortalizada gracias a un encargo de la revista estadounidense America's Life, interesada en un reportaje sobre los enamorados de París, vistos por Doisneau.

Durante décadas, Bornet guardó el secreto del artista: la imagen, de apariencia espontánea, era posada. En busca de cumplir con su encargo, Doisneau les propuso servir de modelos.

A diferencia de Carteaud, Bornet -que hoy tiene 75 años- conservó la fotografía firmada que el autor, fallecido en 1994, les envió a cada uno pocos días después. La actriz no pensaba revelar el secreto, pero en 1992 comenzaron a surgir candidatos reclamando el cobro de derechos de autor, asegurando ser los protagonistas de la escena.

Para escapar de ellos, el fotógrafo reveló la realidad de aquel beso que todo el mundo creía captado por el azar desde la terraza de un café parisino.

El dinero obtenido por la instantánea, de 18 x 24,6 centímetros, le servirá a su dueña para montar una productora de documentales.

4月22日

papa ratzi o ratzinger z?

“Que Dios los perdone” lanzó en su portada el diario argentino “Página 12”
Sarcásticos titulares de la prensa mundial

Jueves 21 de abril de 2005

Lun / Daniel Labarca

Foto: Associated Press
Arriba, la decidora portada de “Página 12” Abajo, el explosivo coctel de diarios ingleses. Foto: Associated Press
Foto: Associated Press
En Brasil, “O Dia” lanzó cuatro frases decidoras: “No condón”, “No unión gay”, “No aborto” y “No clonación”.

Los más duros fueron los periódicos ingleses, que tildaron a Ratzinger de “Rottweiler de Dios” y aludieron directamente a su pasado nazi.



No hubo diario en el mundo que ayer no dedicara su portada al flamante Benedicto XVI. Claro que hubo grandes matices a la hora de imprimirles un sello editorial a los títulos y artículos: mientras los diarios más tradicionales optaron por la solemnidad, periódicos progresistas de todo el mundo usaron el sarcasmo para abordar la archiconocida fama de conservador que ostenta Joseph Ratzinger.

 

Qué mejor ejemplo que lo sucedido en Argentina, donde los títulos “Benedicto XVI, el elegido” de Clarín y “Ratzinger es Benedicto XVI” de “La Nación” parecieron demasiado parcos al contrastarlos con el de “Página 12”, que destiló ironía con una foto del nuevo Pontífice sobre la cuál se leía “Que Dios los perdone”.

 

En Inglaterra no hubo contemplaciones de parte de los periódicos sensacionalistas. “The Sun” optó por aludir al paso de Ratzinger por el ejército nazi con un juego de palabras bastante directo: “De las juventudes de Hitler a... el Papa Ratzi”. “The Daily Mirror”, en tanto, prefirió inventarle otro apodo al famoso “cardenal No”: “El Rottweiler de Dios”.

 

Los periódicos alemanes oscilaron desde el orgullo chauvinista hasta el pleno escepticismo. Así, “Bild” tituló “Nosotros somos Papa”, mientras que el diario de izquierda “Die Tageszeitung” tiñó de negro su portada y lanzó un apocalíptico “Oh, mein Gott” (“Oh, Dios mío”).

 

En Italia y España los matutinos mostraron solemnidad en las portadas, pero plantearon varias interrogantes en sus editoriales. En “El País”, por ejemplo, una columna titulada “Celador del dogma” critica la actitud asumida por Ratzinger en los últimos 30 años: “se ha mostrado hostil a cualquier cambio que en la Iglesia tuviera el mínimo de atisbo de modernidad”.

Ratzinger Z